martes, 2 de diciembre de 2014

¿Quièn quiere sufrir?

"Hermanos mìos, considèrense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas".
(Santiago 1:2).

¿Quièn quiere sufrir? NADIE. Sin embargo, no hay un sòlo predicador "decente, desinterasado, que quiera agradar el corazón de Dios Padre" que no predique el verdadero evangelio que predicò Jesús: "El evangelio de la Cruz". Usted, en el el reino de los cielos no puede, como en ningún otro lugar, tener "privilegios" sin tener "obligaciones".

Los patriarcas tuvieron privilegios pero pagaron un precio; los reyes de Israel tuvieron privilegios pero pagaron un precio; Cristo tuvo privilegios pero pagò un precio; los apóstoles tuvieron privilegios pero pagaron un precio; Pablo y Timoteo, tuvieron privilegios pero pagaron un precio; verdaderos y honestos predicadores de hoy en dìa tienen privilegios pero han, están o estarán por pagar un precio. ¿A cuenta de què, hay quienes piensan que el verdadero evangelio de la cruz, no implica dificultades y sufrimientos?

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