¡Ay de tì Corazìn! y ¡Ay de tì Betsaida! Si se hubieran hecho en Tiro y Sidón los milagros que se hicieron en medio de ustedes.
(Mateo 11:21).
Cuàntas veces criticamos la fe de otros, sin darnos cuenta que la nuestra es también limitada. En èste pasaje vemos que en las ciudades de Corazìn y Betsaida se habían hecho grandes milagros, y sin embargo la gente seguía sin creerle al Cristo. Por eso, les profetiza: ¡Ay de vosotras, por no creer!
¿Cuàntos milagros hemos visto y experimentado nosotros, y seguimos pidiendo màs fe? ¿De cuantos problemas el Señor nos ha sacado, y seguimos pidiendo màs señales para que nuestra fe crezca? Hasta mucho del liderazgo actual es falto de fe. Manejan sus ministerios a base de pedir y pedir dinero. Preguntamos: ¿Si la obra es del Señor, si la obra la propuso el Señor, entonces, no proveerà el Señor de la obra, sin que haya un simple mortal que estè pide que pide?
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