viernes, 27 de septiembre de 2013

Y los discìpulos lo distribuyeron.

"Diò gracias, los partió y se los fue dando a los discípulos. Estos a su vez, los distribuyeron a la gente".
(Mateo 15:36).

En èsta narración, vemos que mucha gente había seguido a Cristo al monte, pero su enseñanza era tan pura, tan sana, tan verdadera, que sin darse cuenta la gente pasò tres días y tres noches sin comer nada. Cristo, reflexiona al respecto pide unos panes y unos peces, ora, èstos se multiplican a tal grado que le dan de comer a màs de cuatro mil personas. Pero, el centro de la lección es la siguiente: Cristo comparte el milagro primero con sus íntimos, y, les indica que, luego ellos lo compartan con los demás. La pregunta aquí es: ¿Queremos ser de los que distribuyen, o queremos ser de los que reciben de segunda mano los milagros?

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