" Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona".
(Mateo 15:18).
Los religiosos, otra vez, tratan de hacer quedar mal ante la gente a Cristo, diciéndole que sus discípulos no se lavan las manos antes de comer. Pero Cristo sabiendo las intenciones de ellos, les explica que: "No es lo que uno mete al cuerpo lo que lo contamina, sino lo que uno dice lo que lo mancha". Pues generalmente de lo que uno habla son las intenciones del corazón. No estamos hablando aquí de una broma, o de un juego de palabras que una persona mencione en un momento dado. Estamos hablando de lo que una persona piensa, y de su forma de vivir con respecto a esa forma de hablar y pensar. Pues esas sì son la esencia de una persona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario