miércoles, 4 de septiembre de 2013

Los frutos.

"Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno".
(Mateo 7:18).

Si algo recordamos con mucho cariño es "El huerto de la bisabuela Sofía". Cuando èramos niños ella nos enseñò que a las plantas y a los frutales había que mostrarles amor, para que en el momento "apropiado" sus flores y sus frutos fueran buenos. ¡Ella nos enseñò a cuidar el huerto!  Dios nos enseña que si somos buenos àrboles en el momento "apropiado"daremos buenos hijos. Lo que nuestros hijos muestren... estarà determinando la clase de àrboles que somos, pues "ese" es nuestro fruto. ¿Cuidamos a nuestros hijos en el momento apropiado? ¿Les dimos amor en el momento apropiado, o dejamos que los veranos y los inviernos los lastimaran? 

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