"Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: Apàrtenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado".
(Hechos 13:2).
Algunas personas pensaràn: ¡Què aburrido estar en una iglesia! ¡Yo sì que no sirvo para estar metido en una congregación "sin hacer nada"! Pero, en realidad lo que sucede es que son personas que piensan así, por la simple razón de que ni son "apartados" ni son "llamados" por el Espíritu Santo para servir al prójimo en una congregación. Dice la escritura que no es de quien corre ni de quien quiere, sino de quien Dios tiene misericordia. Por ello, quienes sì están en una congregación lo hacen con gusto, con gozo, y sì hacen algo, porque Dios ha puesto en sus corazones hacer lo que están haciendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario