"Y creyeron todos los que estaban destinados a la vida eterna".
(Hechos 13:48).
Muchas e incansables veces hemos predicado desde èsta ventana, que la "soberanía" de Dios es la que rige los pasos del hombre. Uno tiene "libre albedrìo" para escoger uno de los dos caminos que la vida siempre nos pone (la escritura lo llama: La bifurcación entre dos caminos), pero eso no implica que Dios no sepa "què es lo que nos espera al final del que tomemos".
Los discípulos le predican el evangelio de la salvación por medio de la sangre de Cristo a los judíos, pero èstos, no lo reciben, así que, se dirigen a los gentiles y la historia cuenta que: "Se unìan a la iglesia de Jesucristo.... los que habían estado DESTINADOS a la vida eterna". Las preguntas del millón son: ¿Quièn los creò? ¿Quièn les diò el libre albedrìo? ¿Quièn los destinò?
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