"Ciertamente David, después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios, murió".
(Hechos 13:36).
Nadie viene a èste mundo por casualidad, por coincidencia, por disposición de los padres, o, menos aùn, de colado. Todos, niños, jóvenes o adultos venimos por un "propósito de Dios". Y, nuestro tiempo de morir habrá llegado cuando cumplamos "ese" propósito, antes no. Por ello es que se mueren niños antes de nacer, recién nacidos, jóvenes, adultos y ancianos... pero, HASTA QUE han cumplido un propósito que Dios ya había establecido desde antes de la fundación del mundo.
Como ejemplo de ello puede ver el sacrificio del Cordero. Cristo fue dispuesto al sacrificio de la cruz ANTES de la creación del mundo; ANTES de que Adàn pecara; ANTES de que Cristo se hiciera hombre; y ANTES de que cada uno de nosotros naciera y pecara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario