Nota:
Necesito explicar que en pocas ocasiones se escribe èste blog a título
personal, por iniciar hoy, una serie “tan delicada” hago la aclaración de que
èsta va a título personal, y de la cuàl me hago
responsable ante Dios. Quizàs no es una “gran revelación” y quizás ya Dios se
la diò a “alguien màs”, sòlo que ese “alguien màs” no tiene los medios como yo
para compartirlo. Por favor, lea, ore y pìdale a Dios le de discernimiento, y,
si lo que leerà a continuaciòn viene de èl… tòmelo; si por el contrario siente
viene de mi persona… déjelo.
La Escritura
menciona que La Bestia (el anti-cristo) pondrá una “marca” (del griego Charagma) a los suyos en el final
de los tiempos (Apocalipsis 13:16). Pero Dios mismo dejó bien claro en esas
mismas escrituras… que los suyos también serìan marcados con una “señal” (del
hebreo Tav (Ezequiel 9:4).
“Ademàs
logró que a todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y esclavos, se
les pusiera una marca en la mano
derecha o en la frente” (Apocalipsis 13:16), esa, es la marca de la Bestia (el anti-cristo).
Recorre la ciudad de Jerusalèn, y coloca una señal en “la frente de quienes giman y hagan lamentación por todos
los actos detestables que se cometen en la ciudad” (Ezequiel 9:4), esa, es la
marca de los santos.
Pocos son
los líderes espirituales a quienes les gusta hablar de los tiempos del fin de
la humanidad tal y como la conocemos hoy. Sin embargo, muchas de las palabras y
enseñanzas de Jesùs fueron acerca del final de los tiempos. Dios mismo nos
hablò desde el Gènesis del final de los tiempos y la “marca o señal”. Vea
Gènesis 3:15, en donde nos habla de la batalla final entre el bien y el
mal.
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