"Un joven llamado Eutico, que estaba sentado en una ventana, comenzó a dormirse mientras Pablo alargaba su discurso... cayò del tercer piso y muriò".
(Hechos 20:9).
¿Cuàntas lecciones podemos sacar de èste pasaje? ¿Si usted està cansado, sería mejor no ir a la iglesia? ¿Si no le interesa lo que están predicando, no sería mejor irse? o, simplemente, el predicador debe de ser prudente y consciente de que quienes llegan a la iglesia vienen de un arduo dìa de trabajo, y por tanto, la predicación debe de ser directa, concisa y no alargar el discurso. ¿Cuàntas muertes se evitarìan en lo material, pero màs aùn, en lo espiritual si tan sòlo hubiera un poquito de prudencia?
No hay comentarios:
Publicar un comentario