sábado, 28 de diciembre de 2013

La Marca de la Bestia y la Marca de los Santos (Parte Cuatro).


“Y Moisès dijo al pueblo: Tened memoria de èste dìa, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre (del hebreo Ebeb que significa esclavo o esclavitud)”.
(Exodo 13:3).

Por poco conocimiento que se tenga de las Escrituras, cualquier persona sabe y acepta que Egipto en las mismas, es sinónimo del mundo y la esclavitud al pecado. Cuando hacemos una confesiòn de fe, lo que estamos haciendo es “renunciar” a esa esclavitud y someternos a las leyes de Dios... saliendo de Egipto. Eso y nada màs que eso es lo que simboliza èste pasaje de la Escritura. Y, nos dice en los versos siguientes… Una clave o declaración: “Por siete días se comerán panes sin levadura y no habrá levadura cerca de tì, ni en tu territorio, y esto, te SERA COMO SEÑAL SOBRE TU MANO, Y COMO UNA SEÑAL EN TU ROSTRO (versos 7 y 9 de Exodo 13). Y hemos de decir que: el pueblo no fue marcado  físicamente, pues ya sabemos dos situaciones: La primera, que Dios no acepta los tatuajes, y la segunda, que en ese tiempo no existìan los chips. En Hermenèutica, la ciencia que explica las escrituras hay un principio que se llama “de la primera mención” y otro que nos enseña que "el principio es igual al fin".

Aplicando esos principios aquí, la marca o señal de la Bestia y la marca o señal de Dios no pudieran ser “chips” ni “tatuajes” en la mano derecha o en la frente de las personas… Dios pareciera decirnos que la marca de los malos y de los buenos està fijada en el “rostro y en la forma de vida” de las personas. En el rostro y en el obrar de las personas impìas veremos en el final de los tiempos: “corrupción mental y física empedernida, con tendencia a infectar a otros”, en otras palabras la levadura. Y, en el rostro y en el obrar de los justos veremos: “Una paz que sòlo Dios puede darnos, y que, sobrepasa todo entendimiento”, pues el sol de justicia que es Cristo en nosotros lo hará resplandecer. Con razón entonces Juan el amado cierra la Biblia dicièndonos: “Deja que el malo siga haciendo el mal y que el vil siga envileciéndose; deja que el justo siga practicando la justicia y que el santo siga santificándose” (Apocalipsis 22:11).

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario