"¿Acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a èl dìa y noche? ¿Se tardarà mucho en responderles?.
(Lucas 18:7).
Jesús les narra a sus discípulos la parábola del gobernante malvado, en cuya puerta una viuda imprudente insistìa en tocar para que le hiciera justicia. En esa parábola Jesús nos enseña que aunque sea por ser persistentes o imprudentes, Dios Padre nos responderà nuestras peticiones. Pero, termina la lección haciéndonos ver que, cuando actuamos así... no tenemos fe. (vea el verso 8). Con razón Pablo exclamò: Tres veces he orado al Señor, y su respuesta fue: Bástate mi gracia.
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