"Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas".
(Lucas 16:13).
Jesús hace una aseveración muy fuerte en èstos versos del capìtulo 16 de Lucas. Muchos piensan que podemos llegar a ser ricos en abundancia, y que bajo esas condiciones podemos también servir fielmente a Dios. Con el respeto de quienes tienen mucho dinero, aseveramos que Jesús fue muy claro en ese sentido. ¡No se puede!
Es muy distinto tener lo necesario y "servir" a Jesús, que tener mucho y "tratar" de servir a Jesús. Dios desea que seamos prósperos, pero entendamos que prosperidad no es acumular riquezas, prosperar es tener lo necesario para cubrir nuestros compromisos, nuestras necesidades, y hasta uno que otro gusto o capricho, para luego ayudar o compartir con el necesitado pero no acumular riquezas. Eso ya no se llama prosperidad sino avaricia, y, bajo esas condiciones, simplemente ya no se puede servir a Dios. ¿Amèn?.
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