"Y Dios el Señor formò al hombre del polvo de la tierra, y soplò en su nariz hàlito de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente".
(Gènesis 2:7).
Dios es el creador del cielo y de la tierra, y de todo lo que habita la tierra, eso creemos los cristianos (tomando como cristianos a los que creemos en Jehová el Dios de Israel), porque eso dice la escritura en el Salmo 24:1. Nos llamamos cristianos y no de otro nombre porque así denominaron a los seguidores de Jesús en Antioquìa por primera vez (Hechos 11:26). No evangélicos, no protestantes, ni de ninguna otra denominación o religión.
Adàn, pues, fue creado y criado por Dios, por eso fue un "elegido" o "predestinado" como dice la escritura en Efesios 1:4-5. Luego de la caída, Dios volvió a elegir a otro, uno de los hijos de Adàn, Set (vea Gènesis 4:25), del cuàl vendría Abraham a quien Dios también eligió y separò (vea Josuè 24:1-3). Nadie, que no fuera hijo o descendiente de Abraham podía ser salvo. Nos parezca injusto, ingrato, no razonable, etc. Dios así lo dispuso, y los que "decimos" que creemos en Dios hemos de creer, predicar y practicar ese pensamiento o concepto sin importar què diga quièn.
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