"Ya que has puesto al Señor por tu refugio, al Altísimo por tu protección, ningún mal habrá de sobrevenirte, ninguna calamidad llegará a tu hogar, Porque él ordenará que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos".
(Salmo 90:9-11).
Entonces ¿Por qué roban herencias? ¿Por qué se murió el padre de familia? ¿Por qué tantos años de enfermedad? ¿Por qué el divorcio? Depende qué o cómo veamos el mal o la calamidad. Si los vemos con los ojos humanos sí son males y sí son calamidades porque no le encontramos un por qué. Pero, si lo vemos con los ojos de Dios entonces es diferente.
Pero por haber puesto al Altísimo por tu protección y amparo: ¿Qué sucedió por causa de que te robaron la herencia? ¿Acaso no conociste a alguien o no fuieste a dar a un lugar al cuál de otra forma no hubieras conocido o llegado?; ¿Acaso la muerte del padre de la familia no implicó que él dejara de padecer tantos años por causa de esa enfermedad, por mencionar un sólo caso?; ¿De no haberte divorciado de ese hombre o mujer inutil, acaso hoy tus hijos conocieran a Dios como lo conocen hoy?. Miremos el resultado positivo o negativo del suceso y entonces podremos decir si fue mal o calamidad... o la misericordia de Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario