martes, 11 de junio de 2013

Bendìceme tù.

"¿Què importa que ellos me maldigan? ¿Bendíceme tú!
(Salmo 109:28).

David, ante los muchos acosos de sus enemigos, y viendo que todos querìan aniquilarlo de hecho o con palabras... Declara: ¡No importa quièn ni cuànto me maldigan, si tú, mi Dios me bendices!.  Esa es la declaración que hemos de hacer todos y cada uno de los días de nuestra existencia. Cada mañana que nos levantamos para estar con Dios, debemos reforzar con èstas palabras nuestra vida. ¿A quièn temeremos si Dios nos bendice? ¿Quièn es màs poderoso que Nuestro Dios?

No hay comentarios:

Publicar un comentario