"He visto que aun la perfección tiene sus lìmites".
(Salmo 119:96).
Estamos viviendo tiempos muy pero muy difíciles en muchos sentidos. Estamos sometidos a un mundo materializado, presionados por un sistema corrupto, inmoral y asfixiante. Difícilmente encontramos alguien que nos brinde su ayuda sin que quiera sacar el mayor o mejor porvecho para èl mismo. Y, como si fuera poco, vivimos en un tiempo en que la ciencia, la tecnología y el capitalismo globalizado se confabulan para exigirnos una perfección que NADIE puede alcanzar.
Esto nos està ahogando en afanes, penas y angustias innecesarias. La Palabra de Dios nos dice que debiéramos de conformarnos con comer y vestirnos, pues si los pajarillos del campo no se afligen porque Dios tiene cuidado de ellos... ¿Cuànto màs a nosotros no ha de cuidarnos? Hagamos bien nuestra tarea, pero no nos afanemos al extremo de quitarnos la vida poco a poco, en una tarea imposible de cumplir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario