jueves, 13 de junio de 2013

No es por què sino para què

"Vino palabra del Señor a Jonàs hijo de Amitay, y le dijo: Anda y ve a Nínive"
(Jonàs 1:1)

Dios dispuso que Jonàs fuera a Nínive; Dios dispuso un fuerte viento; Dios dispuso que la tormenta se aplacara; Dios dispuso que un gran pez se tragara a Jonàs; Dios dispuso que el pez vomitara a Jonàs; Dios dispuso perdonar a Nínive; Dios secò la calabacera. ¿Para què?.

Para demostrarle a Jonàs que èl es omnipotente y soberano y que èl siempre tiene la razón, aùn, cuando nosotros no lo entendamos o nos enoje lo que èl dispone. Si creemos esto: ¿Entonces por què hoy preguntamos por què me quedè sin recursos; por què sin trabajo; por què me enfermè; por què se murió mi pariente; por què no me salen bien los planes, etc.? Entendamos: El es soberano y omnipotente, èl sabe que no es ¿Por què? sino ¡Para què!

No hay comentarios:

Publicar un comentario