¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo vendremos a hacerte reverencias?
(Gènesis 37:10).
Josè tiene un sueño màs en el cuàl mira còmo el sol, la luna y las estrellas se inclinan hacia èl. Su padre entiende el sueño y le regaña diciéndole: "Acaso tu madre, tus hermanos y yo vendremos a hacerte reverencias?. Parecía imposible, pero casi 14 ò 15 años màs tarde así sería. Cuando Josè prácticamente gobernaba sobre Egipto.
Lo que hoy parece increíble para nosotros y para los que nos rodean, será una realidad mañana si manejamos nuestra vida bajo la cobertura de Dios. No importa si somos los màs pequeños de la familia; o si somos los menos privilegiados económicamente; o si no tenemos dones y virtudes como nuestros hermanos. No somos nosotros quien lo hará, será Dios quien lo dispondrà. El único requisito es estar, repetimos, bajo la cobertura de Dios. Una dependencia absoluta de èl.
No hay comentarios:
Publicar un comentario