"Dios ha sido muy bueno conmigo, y tengo màs de lo que necesito".
(Gènesis 33:11).
Jacob, creyendo que su hermano todavía pensaba en matarlo, antes de su encuentro con èl mejor le envía varias carabanas de regalos. Pero Esaù ante la ausencia y el tiempo ya ha perdonado y en principio rechaza los regalos de su hermano. Pero la respuesta de Jacob nos da algunas lecciones preciosas.
Uno, hace evidente que la oración que hizo 20 años atrás Dios la escuchò y la respondió: De todo lo que me dieres... yo te darè. Dos, el haber llegado a tener no lo hace egoísta sino dadivoso. Tres, el pensamiento que tuvo era correcto, primero le dijo a Dios que le diera y luego le ofreció una parte de lo que le diera, para no fallarle a Dios. Como lo hemos dicho en otras ocasiones muchos primero sirven al Señor y luego quieren y hasta exigen que èl les de y no es así la fòrmula.
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