viernes, 11 de abril de 2014

Cayò en buen terreno.

"Una semilla cayò a la orilla del camino, otra entre las piedras, otra entre espinos, pero la otra cayò en buena tierra".
(Lucas 8:11-15).

No sabemos si mucha o poca gente ha reflexionado completamente en èsta parábola, pero las palabras de Jesús son claras: Las ÙNICAS personas que son salvas en èsta parábola son las representadas por la semilla que cayò en buena tierra, las otras no.

Si la semilla no nace, crece y se reproduce es un fracaso. Y eso representan las primeras tres clases de personas. Solamente quienes dan frutos, son semilla buena, personas salvas. Los otros son oidores, tienen comezòn de oír pero no son hacedores. ¿Estamos dando frutos?

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