"Esfuércense por entrar por la puerta estrecha, porque les digo que muchos trataràn de entrar y no podrán".
(Lucas 13:24).
Conversando con un hermano en la fe, nos daba su opinión acerca de que nuestro destino, nuestro final, nuestro propósito en la vida ya està marcado y definido. Nosotros pensamos exactamente lo mismo. ¿Quièn decidió que naciéramos? ¿Quièn decidio que fuèramos hombres o mujeres? ¿Quièn decidió que naciéramos en la familia en la que lo hicimos? ¿Quièn eligió o puso en nuestro corazón y voluntad nuestra profesión, nuestro trabajo, nuestra creencia, nuestra pareja?
No fuimos nosotros. Jesús le dijo a alguien que le preguntò: ¿Señor, son pocos los que van a salvarse?, "esfuércense, luchen, por entran por la puerta estrecha (una vida sacrificada, alejada del mundo, separada de los placeres pecaminosos de èsta vida), porque muchos "trataràn" pero no lo van a lograr".
No hay comentarios:
Publicar un comentario