miércoles, 16 de abril de 2014

El amor no se puede comprar.

"Todos los que el Padre me da vendrán a mì, y al que a mì viene, no lo rechazo".
(Juan 6:37).

En èste mundo podemos comprar cualquier artículo, cualquier bien, cualquier capricho, pero, lo que no podemos comprar es el amor. El amor, ciertamente se puede ganar, pero el amor màs grande es aquèl que se "enseña", el amor que se "inculca". Nosotros podemos ganarnos el amor de alguien con regalos, pero el amor que otra persona le inculque a ese "alguien" acerca de nosotros es màs grande y provechoso.

Muchos podremos decir que amamos a Jesús, pero, la pregunta del millón es: ¿Nos ama Jesús a nosotros?. Jesús dijo que el amor que nos tiene, es porque el Padre se lo diò a èl "antes" de que nosotros naciéramos. "Padre, quiero que los que me "has dado" estèn conmigo donde yo estoy" (Juan 17:24). Esa declaración de Jesús nos muestra que fue el "Padre" quien inculcò el amor de Jesús por nosotros. ¡Con razón Jesús dijo en otra ocasión: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrarà en el reino de los cielos! (Mateo 7:21). Y en otra dijo a quienes hacían milagros en su nombre: "No os conozco, apartaos de mì hacedores de maldad" (Mateo 7:23).

No hay comentarios:

Publicar un comentario