"El que no està de mi parte, està contra mì; y el que conmigo no recoge, desparrama".
(Lucas 11:23).
Jesús nos explica una regla sencilla para tomar decisiones: "Si consultamos con Dios, nos irà bien; si lo hacemos confiando en nuestras propias fuerzas, desparraremos cualquier recurso". Jesùs nos recomienda que cada vez que tengamos que tomar una decisión platiquemos con Dios, para ver si es "su" decisión; que nuestros planes se los mostremos a èl primero, para ver si son "sus" planes. Así de sencillo.
En muchas ocasiones tomamos una buena decisión sin consultar con Dios, y el resultado es bueno, eso nos hace tener la idea de que "somos" capaces. El resultado es que nunca màs volvemos a tomar en cuenta a Dios, sino hasta que, tomamos la decisión màs equivocada de nuestra vida y estamos a punto de fracasar, quebrar, o hasta morir.
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