"Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres".
(Efesios 6:7).
Pablo aconseja en èste punto a los esclavos. Pero, ya se puso usted a pensar que aun y cuando nosotros no seamos esclavos como lo eran antes algunos seres humanos, hoy, somos empleados de alguien o compañeros de alguien, y que ese alguien merece que le sirvamos bien. Si Pablo dice que un esclavo tiene "recompensa" por servir con gusto ¿cuànto màs la tendrán aquellos que no siendo esclavos sirven con gusto?
Alguien en una congregación preguntò ¿còmo puedo ver a Jesús?, pregunta que también hicieron los griegos en el tiempo del mismo. Otro màs respondió: ¡Mira a tu prójimo y estaràs viendo a Jesùs! Si llegamos a pensar en la necesidad, la escasez, la limitación del prójimo como si fuera nuestra... tengamos la seguridad que veremos a Jesús. Sirvamos de buena gana, como si fuera al Señor y no a los hombres.
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