"Abres la mano y sacias con tus favores a todo ser viviente".
(Salmo 145:16).
Muchas personas no quieren someterse a los lineamientos que Dios da para su pueblo, y que nos ayudan a un mejor vivir, porque miran que igual sale el sol para el impìo que para el pìo; que igual cae la lluvia para el que actùa como malo que para el que lucha por ser bueno. Piensan ¿Valdrà la pena vivir bajo presión por nada? Cuando uno siembra una semilla, espera cierto tiempo para ver el fruto, no es al dìa siguiente. Y mientras màs preciado es ese fruto, màs tardamos en ver crecer el árbol. Exactamente lo mismo sucede en lo espiritual. No nos confundamos.
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