sábado, 10 de agosto de 2013

Sòlo ante èl.

"Ante èl expongo mis quejas; ante èl expreso mis angustias".
(Salmo 142:2).

Como seres humanos que somos, acostumbramos, cuando tenemos alguna pena o alguna angustia: primero, buscar al hombre para encontrar nuestro consuelo, al no encontrarlo, entonces como último recurso buscamos a Dios. El salmista nos aconseja lo contrario, buscar primero a Dios, y entonces, èl nos garantiza que no tendremos necesidad de buscar al hombre. Acostumbrémonos a exponer nuestra queja sòlo ante Dios, generalmente lo que hacemos al buscar al hombre, es tener quien nos de la razón y culpar a otro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario