miércoles, 2 de octubre de 2013

Misericordia.

"¡Pàgame lo que me debes!".
(Mateo18:28-33).

Nos narra èste pasaje el hecho de que un siervo que debía mucho fue excusado de su deuda, y al salir del frente de su perdonador se encontró con alguien que le debía mucho menos de lo que èl debía. Este nuevo siervo pide la misma misericordia que èl había pedido con la diferencia de que no la recibe. Aquí una de las lecciones que recibimos es que: El amor que le tenemos a Dios depende de la cantidad de pecados o del grado de pecado del que fuimos perdonados. Por ello es que algunos aman a Dios màs que nosotros, pues fueron sacados de lugares de oscuridad espiritual a los cuales nosotros nunca accedimos. Pablo es quizás el mejor ejemplo antiguo.

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