viernes, 4 de octubre de 2013

No practican lo que predican.

"Obedezcanlos, y deben hacer todo lo que les digan que hagan; pero no hagan lo que ellos hacen".
(Mateo 23:3).

Este pasaje es el tìpico enfrentamiento entre la verdad y la mentira; entre la vida del reino y la religiosidad. Cristo les explica a sus discípulos y a la gente que le sigue que: "Los religiosos hablan muy bonito, dicen palabras muy cierta, y  hasta explican en ocasiones todo muy bien... pero lamentablemente no lo practican. Esa es la diferencia entre un ciudadano del reino y un religioso. El religioso predica pero no practica; el ciudadano del reino primero practica, y luego predica, pero generalmente su sistema de vida predica por èl.

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