"Isaac amaba màs a Esaù, pero Rebeca amaba màs a Jacob".
(Gènesis 25:28).
La rivalidad entre èstos dos hermanos estaba dictada desde los mismos cielos, pues Dios lo había declarado. Pero, no podemos negar que el hecho de que un padre se decante por un hijo y no por otro, ayuda a que esa rivalidad sea màs grande. Isaac amaba màs a Esaù que a Jacob, y por encima de èsto, Jacob amaba màs los derechos de primogenitura que Esaù, por ello es que siempre tuvo sus ojos puestos en ese galardón hasta que lo obtuvo.
Quizás el hecho de que Esaù se sintió màs amado y màs protegido por su padre, fue la razón por la que no amò los derechos de primogenitura como debía haberlo hecho, lo cierto es que desperdiciò su oportunidad y, como dice la escritura, aunque la procurò con làgrimas ya no pudo volverla a obtener. No podemos manejar los designios de los cielos, pero sì podemos no consentir a los hijos o no decantarnos por uno màs que por los otros.
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