domingo, 26 de enero de 2014

Betel.

"Yo estoy contigo. Te protegerè por dondequiera que vayas, y te traerè de vuelta a esta tierra. No te abandonarè hasta cumplir con todo lo que te he prometido".
(Gènesis 28:15).

Jacob llega a Betel, en donde Dios le hace una promesa: "No te abandonarè hasta cumplir con todo lo que te he prometido". Esta declaraciòn de Dios cambia y marca la vida de Jacob. Porque allì en Betel, Jacob la hace una promesa a Dios: "De todo lo que me des, yo te darè la dècima parte". Pero notemos que Jacob, para asegurarse de no fallarle a Dios primero le pide y luego le promete.

Muchos creyentes lo hacen al contrario, primero sirven a Dios y luego le exigen que les de para poder ellos cumplir con lo prometido, por eso fallan. Y los síntomas de esa falla se notan con la frustración de no tener recursos; luego con el incomodo de que a otros que ni están en el servicio les va bien; luego empiezan a fiscalizar a las ovejas; màs tarde infunden temor en las ovejas; para al final renunciar o amenazar con retirarse del servicio. Recordemos, si queremos servir al Señor: Seamos sabios como Jacob, primero que Dios nos de el sustento y luego hagamos nuestro voto. 

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