martes, 7 de enero de 2014

Pero debes saber que...

"Pero debes saber que, si no obedeces al Señor tu Dios..."
(Deuteronomio 28:15).

Todos, moros y cristianos como decía la abuela, queremos la bendición de Dios. Lo que no muchos queremos es hacer lo correcto para poder optar a tener esa bendición. Y, por el contrario nadie quiere una maldición de Dios, pero lastimosamente lo que hacemos mal, la forma inadecuada de vivir, las malas decisiones, la falta de obediencia a su palabra, etc. nos traen como consecuencia la maldición de Dios.

Pero debes saber que, si no obedeces al Señor tu Dios... maldito seràs en la ciudad, y maldito en el campo. Malditas será tu canasta y tu mesa de amasar. Malditos serán el fruto de tu vientre, tus cosechas, los terneros de tus manadas y los corderitos de tus rebaños. Maldito seràs en el hogar y maldito en el camino. Si hemos puesto atención a los últimos dos mensajes de èsta serie, podremos observar que un final tiene la obediencia pero un final completamente opuesto la desobediencia a Dios. ¿Cuàl elegiremos? Pues es obvio que depende de nosotros la decisión.

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