sábado, 6 de julio de 2013

El resultado de amar su ley.

"Los que aman tu ley disfrutan de gran bienestar, y nada los hace tropezar".
(Salmo 119:165).

¿A quièn puede una autoridad ponerle una remisión o una multa, si nunca se pasa unà luz en rojo? ¿Còmo un juez puede condenar a muerte, o, a cadena perpetua a alguien que nunca ha asesinado a otra persona? De la misma forma, si guardamos las leyes de Dios ¿acaso no estamos excentos de cualquier castigo? ¿Què o quièn nos puede hacer tropezar, si vivimos respetando las normas de vida que Dios nos recomienda?

No hay comentarios:

Publicar un comentario