"Ciertamente el Señor juzgarà a su pueblo, y de sus siervos tendrá compasión".
(Salmo 135:14).
Cuando niños, la religión nos enseñò que si hacíamos algo malo un rayo nos iba a caer encima, que la tierra nos iba a tragar, o que un castigo muy severo venìa sobre nosotros "inmediatamente". Pero, lamentablemente pecábamos y nada de eso sucedìa "inmediatamente". Esto nos llevò a pensar que eran mentiras y que a Dios lo podìamos engañar. No, eso no es así. Dios es severo, Dios es un Dios de rectitud, pero, también es misericordioso, amoroso y paciente. Por ello es que los castigos no llegan "inmediatamente", pero sì llegan. Toda acción tiene su reacción, si hacemos lo bueno tendrá un premio pero si hacemos lo malo tendrá un castigo. Y si nos arrepentimos El tendrá de nosotros compasión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario