viernes, 12 de julio de 2013

Oìr.

"Si oyeres atentamente la voz de Jehová..."
(Deuteronomio 28:1).

¿Còmo podemos realizar una tarea si no escuchamos las instrucciones? ¿Còmo puede un juez, emitir una sentencia si no escucha a ambas partes? Conocemos el caso de una congregación en donde no se aprendiò "casi nunca" a escuchar a sus miembros, sino que eran considerados "culpables" hasta que probaran su inocencia, el único problema era que "casi nunca" los escuchaban. Así que "casi nunca" tenìan la oportunidad de demostrar su inocencia. No hace falta decir lo catastrófico que fue y sigue siendo el resultado. Si no oìmos al hombre al menos oigamos a Dios.

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