martes, 3 de junio de 2014

Para muchos fue un espectàculo...

"Entonces, los que se habían reunido para presenciar aquel espectáculo, al ver lo ocurrido, se fueron de allì golpeándose el pecho".
(Lucas 23:48).

Como hemos venido viendo, por medio de falsos testigos, de falsas acusaciones y de falsas pruebas, el Cristo, el Hijo del Dios viviente ha sido entregado a muerte, y una muerte vergonzante, pues en aquellos tiempos solamente los criminales màs aberrantes morìan en una cruz. Y como las diversiones eran pocas, muchos tomaron esa muerte como un espectáculo màs. Y cuando se movieron de allì, lo hicieron no arrepentidos sino tan sòlo somatándose el pecho.

Hoy, lamentablemente, la religión nos hace que nos somatemos el pecho (y nos referimos a LAS religiones no solamente a alguna en especial), pero sin un arrepentimiento real. Arrepentirse significa dejar de hacer lo que se està haciendo para hacer otra cosa opuesta, y por supuesto, mejor. Si decimos estar arrepentidos y nos estamos somatando el pecho ¿Estamos dejando los vicios? ¿Estamos honrando a Dios y a las personas que tenemos a nuestro cargo o enfrente nuestro? Si no es así, somos fariseos, hipócritas, generación de víboras... que solamente vemos la muerte de Cristo como otro espectáculo màs, y nos somatamos el pecho sin razón alguna. Somos peores que aquellos, pues nosotros tenemos hoy en dìa muchos màs espectáculos. Selah. 

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