"¿Què provecho saca el hombre de tanto afanarse en esta vida?
(Eclesiastés 1:3).
Nos dejó escrito el hombre màs sabio que ha puesto Dios sobre la faz de la tierra ¿Para què afanarse tanto? ¿Què o cuàl es el provecho que saca el hombre de tanto afanarse por conseguir esto o aquello? El mismo nos recomienda en palabras muy breves: "El mejor provecho del hombre es que coma y que beba del fruto de su trabajo". La historia nos ha probado que el hombre lo que necesita es: un techo (y no necesariamente propio), comida y vestido.
El fruto de no conformarse con lo necesario ha sido històricamente: pleitos, envidias, familias divididas, odio, y hasta muertes. ¿Tenemos alguna necesidad o alguna pena? ¿Creemos nosotros que a Dios le tomò por sorpresa esa necesidad o esa pena? ¿Estarà èl tan afanado por esa necesidad o esa pena como nosotros? NO. Porque èl ya tiene "nuestra" solución, lo único que èl desea es que CONFIEMOS, CREAMOS, Y ESPEREMOS EN EL. Amèn.
No hay comentarios:
Publicar un comentario