sábado, 23 de agosto de 2014

Una recomendaciòn.

"Así que, recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, sùplicas, y acciones de gracias por todos, especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna".
(1era. Timoteo 2:1-2).

¿Se recuerda usted cuàl fue la última reunión en que usted u otro de los asistentes NO se quejò de las autoridades y del mal manejo de sus gobernantes? ¿Ha estado usted en los últimos "años" en una reunión en donde NO se mencionen conceptos relacionados a las palabras paz, seguridad, honestidad, tranquilidad y una vida piadosa?

Nos quejamos de todo eso, pero NO oramos, ni suplicamos a Dios, ni hacemos acciones de gracias por todos, y, especialmente por nuestros gobernantes y nuestras autoridades. Es una recomendación sana de Pablo que NO hemos cumplido. ¿Si un enfermo no toma su medicina, entonces, cuàndo sanarà? Si no oramos por quienes nos gobiernan, por las autoridades, por todos, por nosotros mismos para que cambiemos, entonces ¿cuàndo pretendemos ser cambiados y vivir en paz, tranquilidad y de forma piadosa? 

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