"El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo".
(1era. Timoteo 5:8).
¿Promete ante Dios estar con su pareja: en la riqueza y en la pobreza; en la salud y en la enfermedad? Famosas y comprometedoras palabras a las cuales se puede decir que "sì" o que "no", cuando quien està casando a dos personas las pronuncia. Si el caso es "sì", el compromiso que se adquiere es mucho màs grande de lo que uno se puede imaginar en un momento de enamoramiento.
Ambos están obligados a proveer lo necesario para el hogar, y ambos están obligados a servir en lo necesario. Entiéndase bien èsta la palabra "necesario". Pues los caprichos, los gustos, las fantasìas, o lo que creìamos que iba a ser NO están incluidos. La obligación es dar lo necesario y servir en lo necesario. Ninguno de los dos es un banco abierto, y ninguno de los dos fue comprado como esclavo. Cualquier cosa fuera de èsto, es negar la fe dice Pablo.
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