"No sigas bebiendo sòlo agua; toma también un poco de vino a causa de tu mal de estòmago y tus frecuentes enfermedades".
(1era. Timoteo 5:23).
Lo hemos confesado públicamente para no caer en la hipocrecìa, en lo personal fuimos alcohólicos desde muy temprana edad, luego un toque del Señor nos hizo dejar el licor y desde entonces no lo tocamos. Pero, eso no implica que una persona que se dedica al ministerio no pueda tomar de vez en cuando una copa de vino, o algún tipo de sidra con poco alcohol.
Por ello, es que no aceptamos la crìtica de personas que viven desordenadamente, y se atreven a señalar a algún ministro por beber un vino. Repetimos, aunque nosotros ya no lo hacemos, sì aceptamos que alguien lo haga moderadamente, sobre todo si como dice Pablo se hace con fines mèdicinales (la ciencia ha probado que una copa de vino cada dìa puede evitar el estrés, quita el colesterol, y ayuda a la digestión entre otros beneficios).
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