sábado, 8 de marzo de 2014

No se comparan.

"Mis años de andar peregrinando de un lado a otro han sido pocos y difíciles, pero no se comparan con los años de peregrinación de mis antepasados".
(Gènesis 47:9).

Josè lleva a su padre Jacob a presentárselo a faraón, y faraón le pregunta a Jacob: ¿Cuàntos años tienes? Y la respuesta de Jacob es impresionante si usted analiza lo que dice el verso 13: "El hambre en Egipto y en Canaán era terrible". Jacob responde: "Mis años de andar peregrinando de un lado a otro han sido pocos y difíciles... pero en nada comparados con los de mis antepasados".

¡Què lección la que nos dejó Jacob! Nosotros siempre que alguien nos cuenta una pena, salimos con una mayor. Acostumbramos a querer opacar la pena ajena con una propia. Jacob minimiza la terrible hambre que están pasando y todas las angustias de haber creìdo muerto a su hijo, de haber enterrado hacìa años a su amada esposa, comparándola con las penas de sus antepasados. Meditemos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario