"Tú, en cambio, has seguido paso a paso mis enseñanzas, mi manera de vivir, mi propósito, mi fe, mi paciencia, mi amor, mi constancia...".
(2da. Timoteo 3:10).
Pablo exhorta a Timoteo en la "batalla" que es la fe. Lo instruye en que no olvide las enseñanzas recibidas; lo anima a imitar la vida que viò en èl llevar; le hace ver lo importante que es que también èl, Timoteo, encuentre su propósito y luche por su fe; que practique la paciencia, el amor y la constancia.
Pero hay algo en el siguiente versículo (3:11) que es "igualmente" importante, pues le dice: "Has visto y seguido de cerca también mis "persecusiones", mis "sufrimientos", y le vuelve a repetir mis "persecusiones". Y en el verso 12 remata la enseñanza con lo siguiente: "Así mismo serán "perseguidos" TODOS los que quieran llevar una vida piadosa en Cristo Jesús. ¿Le están enseñando el evangelio de paz, poder y prosperidad? Lo están engañando... ese NO fue el evangelio de Jesucristo, NO fue el evangelio de los apóstoles, NI fue el evangelio de Pablo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario