sábado, 25 de octubre de 2014

Por eso.

"Por eso yo (por lo mucho que Dios es capaz de hacer por nosotros), estoy preso por la causa del Señor, les ruego que vivan de una manera digna del llamamiento recibido".
(Efesios 4:1).

Dios nos ha dado a todos los creyentes un llamamiento (un propósito), lo menos que podemos hacer por ese regalo inmerecido que hemos recibido, es vivir DIGNAMENTE ante los ojos de Dios y ante los ojos de los hombres. No infalibles, pues somos humanos y tenemos defectos y cometemos errores, pero sì, luchar por ser un ejemplo para quienes vienen tras de nosotros.

Pero, para poder cumplir "el" propósito de Dios, primero hemos de encontrarlo, hemos de estar seguros què es lo que èl desea de nosotros. De lo contrario lo que estaremos desarrollando es "nuestro" propósito. Que, quizás sea bueno, sea noble, pero no es el propósito del Señor y quedaremos en deuda con respecto a esa manera de vivir. Amèn.

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