lunes, 27 de octubre de 2014

La gracia y los dones

"Pero a cada uno de nosotros se nos ha dado gracia en la medida en que Cristo ha repartido los dones".
(Efesios 4:7).

Cuàntas veces hemos expresado: "Admiro a esta persona porque què paciencia tiene; o admiro a aquella otra persona porque con què alegría sirve a los demás". Es por la "gracia" que Cristo ha depositado en esas personas. Fue Cristo quien le diò a cada uno el "don" de servir, de repartir, de consolar, de predicar, etc.

Y, sin esa "gracia" ninguno de nosotros pudiéramos desarrollar nuestro (en realidad somos designados a) ministerio. Es por ello que sea nuestro (repetimos, designados a) ministerio pequeño o grande; muy famoso o menos famoso; muy exitoso o menos exitoso... ¿Por què o de què, podríamos jactarnos? Si quien hace la obra es Cristo porque la obra es de èl. Amèn.

No hay comentarios:

Publicar un comentario