viernes, 11 de julio de 2014

Agradar a Dios.

"Y encontrè algo màs amargo que la muerte: a la mujer que es una trampa, que por corazón tiene una red y por brazos tiene cadenas. Quien agrada a Dios se le librarà de ella, pero el pecador caerà en sus redes".
(Eclesiastés 7:26).

Este recién pasado tres de Julio iniciamos nuestro año treinta y cuatro en los caminos del Señor, en esos años hemos notado dos situaciones en la escritura: Uno, que de manera "especìfica" se menciona a las viudas pero no a los viudos; y dos, que de manera "especìfica" se menciona a la mujer "adùltera" pero no a los hombres que tengan las mismas características que ellas. Insistentemente, la escritura menciona a la mujer "adùltera" como causa de caída, forma de castigo, o causa de la desgracia del hombre justo. Y nótese que no hablamos ni nosotros ni la escritura de la mujer "ramera", pues es diferente. Vea lo que dice Proverbios 6:26: "Pues la "ramera" va tras un pedazo de "pan", pero la "adùltera" va tras "el hombre" que vale.

Dios hace una diferencia entre la mujer que da su cuerpo porque no tiene que comer, con aquella que tenièndolo todo es trampa para el hombre y quiere cazarlo. Y a quienes estamos en los caminos del Señor, nos da un secreto para no tropezar en ella (la mujer adùltera): "no pecar en otras áreas", y sobre todo "no hacer que Dios se enoje contra uno". Vea Proverbios 22:14: "La boca de la "adùltera (no la ramera) es una fosa profunda; en ella caerà quien estè bajo la ira de Dios". Meditemos.


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