"Grata es la luz, y què bueno que los ojos disfruten del sol. Mas si el hombre vive muchos años, y todos ellos los disfruta, debe recordar que los días tenebrosos serán muchos y que lo venidero será un absurdo".
(Eclesiastés 12:7-8).
Por la misericordia de Dios hay muchas satisfacciones y alegrìas que el hombre tiene en su corta vida. Y esos momentos de alegría superan en mucho a los momentos de angustias y sin sabores. Pero Salomòn nos enseña en estos versos que hay un concepto que el hombre no debe ignorar: "Los días tenebrosos en la vida de cada personas... superan a los buenos". Sin embargo, repetimos, en su inmensa misericordia, Dios permite que esos pocos días buenos superen en mucho a los años tenebrosos. Esto, si no lo sabíamos es bueno aprenderlo, pero también sería bueno enseñarlo a nuestros hijos para que NO vivan extrañados toda una vida.
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