"Sino que a todos les llegan buenos y malos tiempos".
(Eclesiastés 9:11).
Salomòn insiste mucho en que los pìos no deben envidiar la suerte de los impíos. Por las sencillas razón de que el final de unos no es igual al final de los otros, y, porque Dios envía para todos buenos y malos tiempos, pero los pìos saben manejar "ambas" situaciones mientras que los impíos no saben manejar "ninguna" de las dos. Pues refunfuñan en las malas y se desenfrenan en las segundas. Mientras que los pìos aprenden en los malos tiempos y guardan en los buenos.
Salomòn lo explica de èsta manera: "La carrera no la ganan los màs veloces; la batalla no la ganan los màs valientes; los sabios en ocasiones no tienen què comer; los inteligentes no siempre tienen el dinero; ni los instruidos gozan de las simpatías... sino que a todos les llegan buenos y malos tiempos".
No hay comentarios:
Publicar un comentario