"Todo esto he visto durante mi absurda vida: hombres justos a quienes su justicia los destruye, y hombres malvados a quienes su maldad les alarga la vida".
(Eclesiastés 7:15).
Una de las injusticias que continuamente vemos entre nosotros es que al malhecho le va bien, mientras que a quienes respetan la justicia les va mal. Por los dichos de Salomòn podemos darnos cuenta que esto no es nada nuevo. En todos los tiempos ha sucedido.
No debiéramos pues tropezar por esto. El final de esas personas aparentemente es bueno pero en realidad no lo es. Dice la escritura que Dios es tardo para la ira, pero cuando la ira le llega es temible caer en las manos del Dios vivo. Conclusión: No envidiemos la suerte del malhechor, vivamos agradecidos con Dios por lo que nos da, y también por lo que no nos da, èl sabe los por què.
No hay comentarios:
Publicar un comentario