"Conviene asir bien de esto, sin soltar de la mano aquello. Quien teme a Dios saldrá bien en todo".
(Eclesiastés 7:18).
Si algo tiene què tomar el hombre a diario... son decisiones. ¿Còmo saber cuàl es la que màs nos conviene? Bueno, Salomòn nos dice muy sutilmente que "meditemos" bien antes de tomar una. Que no nos precipitemos, que no tomemos decisiones con el hígado como decían los abuelitos. Una buena decisión viene acompañada del respaldo de Dios.
Ejemplo, si estamos pensando tomar un nuevo trabajo, no renunciemos al que hoy tenemos si no estamos seguros que nos darán el otro (asir bien de esto, sin soltar aquello). Y, si hemos orado para que Dios nos guìe, entonces confiemos en que estamos tomando la mejor decisión (quien teme a Dios saldrá bien en todo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario